La República Dominicana alcanzó una cifra histórica en inversión extranjera directa (IED) al superar los USD 3,500 millones en los sectores de energía y minas, de acuerdo con declaraciones del ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría.
Este avance refleja la confianza de inversionistas internacionales en la estabilidad económica del país, su seguridad jurídica y el potencial de desarrollo que ofrecen los sectores energético y minero. Según el ministerio, gran parte de estas inversiones están dirigidas a la generación de energía limpia, como la solar y eólica, así como a la modernización y expansión de infraestructuras mineras bajo estándares sostenibles.
Durante una intervención oficial, el ministro destacó que el sector energético ha sido clave para impulsar el crecimiento económico y mejorar la capacidad de generación eléctrica. La inversión extranjera ha permitido además diversificar la matriz energética nacional, reducir la dependencia de combustibles fósiles y crear empleos de calidad.
En cuanto al sector minero, Santos Echavarría resaltó que las inversiones están alineadas con una minería responsable y transparente, contribuyendo al desarrollo local en comunidades donde operan los proyectos.
La estrategia gubernamental ha estado respaldada por políticas públicas que priorizan la apertura al capital extranjero, la simplificación de procesos y el fortalecimiento institucional para garantizar seguridad jurídica a los inversionistas.
Además, se destacó que este flujo de inversión extranjera directa ha tenido un impacto positivo en la reducción del déficit energético, atracción de divisas y dinamismo económico en regiones fuera del Gran Santo Domingo.
La cifra de USD 3,500 millones convierte a República Dominicana en uno de los países líderes de la región en atracción de IED para estos sectores, consolidando su imagen como un destino competitivo y confiable para la inversión internacional.
Con este hito, el país continúa avanzando hacia sus metas de sostenibilidad energética y transformación industrial, en el marco de la Estrategia Nacional de Desarrollo y los compromisos climáticos asumidos a nivel internacional.



